lunes, 12 de diciembre de 2011

PILDORA NUMERO NUEVE.

Me he dado cuenta que soy mi propia dueña ¿acaso no recibía señales de ello? ¿dónde estaba?, qué era lo que me preocupaba que no tenía ni idea que aquello que ignoraba y me perseguía era mi vida entera y me provocaba agonía.

PILDORA NUMERO OCHO.

No tengo tiempo para perder el tiempo. ¿Y qué haces ahora?: NADA, por eso no niego lo dicho, ya que dejé por vivir lo que antes no he vivido. Por eso con éste pedido te envío con urgencia que tengas mucha paciencia y me permitas pensar que el tiempo ha de pasar para no haberlo perdido.

PILDORA NUMERO SIETE.

Tiro uno, tiro dos y hasta tres sigo tirando, son los años que me están estorbando, no los necesito, llenan un hueco y se creen con derecho a seguir en el mismo sitio, yo no se lo permito hago borrón y cuenta nueva, les digo ¡ o te renuevas!, o te dejo para un lado, se quieren imponer, piensan que marcan una fecha, pero no me conoceis, yo vario lo que quiero sin pedir permiso... sólo con querer hacerlo.

PILDORA NUMERO SEIS.

Siento que me caigo de la cama y me agarro a una rama que asoma por la rendija, yo no sé lo que se fija alrededor de la casa: el sol, la luna y una rama que disimula la forma del tejado y estando para un lado mirando hacia las nubes todas las veo azules menos una que destaca en forma de corazón, aprovecho la ocasión e intento dibujarla y no se parece en nada, pero logro disimularla con el lucero del alba.

sábado, 3 de diciembre de 2011

PILDORA NUMERO CINCO.

Dàme èsa pìldora que el otro dìa me nombraste a ver si por un momento no me crea descontento si no que al contrario, me alegra, aunque yo no lo creo.¿Que me dices?, no te oigo. Te digo que no es cuestiòn de adicciòn si no de perseverancia, que no dejes la constancia que nadie lo harà por tì, que comiences a vivir, que dejes tùs quejas a un lado, que no exijas demasiado cuando te dirijas a mì, que soy la ùnica que aguanto escuchar tùs desventuras y que sin ninguna duda lo hago porque te quiero, pero ya me tienes harta, ya no eres como eras y èso corazòn mio, lo echo mucho en falta.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

PILDORA NUMERO CUATRO.

Llamas y no te abro, miro por la mirilla y casi de puntillas me paseo para los lados, uno y otro, y otro y uno y si los auno parecieran setecientos los pasos y los lamentos que yo tengo en mi paseo, hago un esfuerzo y vuelvo a mirar, junto mis manos y me pongo a rezar, no insistas, no llames más. Intento tranquilizarme, no soportaré más que me agarres por los pelos, que me trates como a la nada,que me ignores, que me dés bofetadas.¿Qué me pasa?...el miedo desaparece, no quiero que te vayas ¡ven!, ven aquí y te haré frente.

lunes, 28 de noviembre de 2011

PILDORA NUMERO TRES.

¿Dónde vives? en ninguna parte ¿de dónde partes? de ningún sitio, entonces ¿dónde te ubico?...  en lugares diferentes, en ninguna parte, en ningún sitio. Sé que es difícil entender que no ubicarme ésta vez, pareciera pernicioso, pero hoy tengo el antojo de no ser como ayer.